Tuesday, October 21, 2008

Vagón 535. ESTACIÓN POETAS de lado con Angye Gaona



Encontrarse con una voz madura para ver la escritura y ser joven para seguir siendo artista, una mujer que llena todas las casillas del asombro entre la cotidianidad de una academia, y tropezar con ella en sus afanes cósmicos, pero siempre dejando un silencio como máxima respuesta.

¿ Qué ejes transversales constituyes en tus talleres literarios?
Insisto en la poesía como vía de conocimiento, como esa manera otra de nadar en el mismo medio de la realidad, que se diferencia de las formas de la ciencia o de otras series de sentido, como la religión o la filosofía, por abrirse a la creación de sentidos para la existencia. Una explicación poética del mundo nos es legítima en la medida en que el camino es uno solo para cada quien. El develar este camino y recorrerlo como decisión consciente es ya el oficio del creador o del poeta. Aunque es obvio que esa habilidad de leer la poesía del mundo no le es exclusiva al poeta; es un ejercicio que corresponde a todos los humanos.

En los talleres se intenta un afianzamiento de las fuerzas de percepción de lo ancestral y arquetípico que hay en cada suceso cotidiano. Se propone que el recorrido habitual por el día y los espacios sea hecho con mayor atención; esta lectura atenta del entorno es el mejor pretexto para suscitar un acontecimiento poético de tipo literario, que descubra el prodigio inmanente.

El ejercicio de la escritura se abre después, luego de haberse entregado a la recolección paciente de tesoros. Las cortapisas y los parámetros de escritura se proponen desde un orden estricto que tiene todo que ver con el azar y están definidos por requisitos de ritmo y sonoridad.

Sin embargo, prefiero hacer talleres de lectura poética del entorno para niños, en quienes aún no exista la pretensión manifiesta de la literatura.


¿En tu poética tanto tú, como el poema se juegan y fusionan en el delirio de la realidad, el poema termina siendo un exorcismo crítico entonces?


No quiero un exorcismo sino una revolución. Y quiero decir esta palabra con todas sus letras en un país en el que no se puede pronunciar completa, aunque sepa que reverbera en algunos tímpanos, anacrónica y cliché. La revolución no es simplemente una catarsis, pues esto devendría democrático, ni se alcanza a través de conjuros, a pesar de que sean a veces las últimas opciones. La revolución es una remoción de lo envejecido desde los cimientos. He aprendido que la realidad del ser humano está hecha con palabras. Si es con palabras que se hacen mundos, pues me animo a proponer que acordemos transformar éste hasta que quede irreconocible, organizado al fin, justo. Y aunque no sea más que una mujer dando voces, se sabe que en ocasiones se encuentra eco y se puede mover a la acción.

La realidad es justamente la materia de la que se ocupa la poesía, pero no para reproducirla según estándares periodísticos, sino para sublimarla en un trato exquisito y atento con el lenguaje, que genere un verdadero movimiento en el espíritu. Una evasión a la realidad puede degenerar en fantasía lo que se sale de las aspiraciones de lo poético, que siempre anida en la genuinidad de la fábula.

Es aún más genial hacer de la realidad propia un constante acontecimiento poético. Grandes poetas como César Vallejo o René Char fueron héroes de su realidad. El primero, inmolándose junto a su ideal quebrantado de organización social que fue la república española. El segundo, levantándose contra el avance del monstruo del nazismo como comandante de la resistencia francesa y líder de la aviación maquie. Ellos hicieron sonar al unísono la poesía que percibían con aquello que esperaban ver acontecer. Es la poesía de la acción, la misma del joven Rimbaud que cantó a la comuna de París del 34 y de quien se dice que estuvo junto a los comuneros en las trincheras. Es así, a mí parecer, la forma más completa de la poesía, la que se hace una con la vida; a la vez, es la más difícil y compleja.
Como a todos, me abruman las noticias diarias y también me agotan los poemas que se pretenden revolucionarios. Pore so, no puedo ser indiferente a las noticias que revelan la devastación característica de la hegemonía humanista, ni puedo comprometer la poesía a servir a causa alguna, porque ella misma ya la lleva en sí, ya es la más ardiente aspiración a la belleza y la vida digna para todos. Por eso, considerando la poesía como la más alta y fina política, por contener en sí un lenguaje universal y ubicuo, me la juego por hablar a los humanos en un tono que puede ser delirante y grandilocuente, pero que no deja de salir del fondo como un grito, desde la fosa, como la voz de quien espera justicia.
¿ Cuál es la definición más personal de poema?
Poema: objeto que rueda sobre su propio eje, alrededor de un centro común a todos. Cuando logra brillar lo hace poema.
¿ En una sociedad mediática y de novelones políticos, cuál termina siendo el rol del poeta ?
El poeta cree. Eso es indiscutible, incluso para los poetas más escépticos. Entonces ha de ser bastión contra el escepticismo generalizado. Para serlo existen tantas vías como poéticas; hacer evidente dónde está la verdad de carne y hueso en cada noticia o en cada estadística, puede ser una opción; dónde los cuerpos desgastados, dónde los líquidos sagrados derramados impunemente. Llamar al reconocimiento de las vías de liberación de los pueblos, no puede ser una papel obsoleto; máxime en las agravadas circunstancias en las que el destino de cada nación y cada especie depende de errancias bursátiles y negocios particulares. Rondar el origen para avivar el fuego eterno y llamar a la reunión ancestral en torno a lo importante, que se presenta como imposible, ante los ojos vendados de la mayoría, en mitad de la catástrofe.
¿ Cuál lectura de crítica literaria y/o del arte recomendarías?
Las instituciones educativas deberían abrir cátedras de poesía para estudiar las tendencias ancestrales del espíritu y entender sutilmente el mundo. En esta cátedra propondría estudiar textos sencillos de fácil lectura como De lo espiritual en el arte de Wasili Kandinsky, donde se alcanza una dilucidación de la armónica utilidad mística de una obra. A aquellos interesados en la poesía, les abriría la cueva del dragón que es el texto Poesía negra y poesía blanca de René Daumal, cuyo rastro de chamusquina no es fácil de quitar, como corresponde.
¿ La intertextualidad de la obra poética en Angye Gaona qué espacios o lenguajes llega a enmascarar, fusionar o desvelar ?
Encuentro inspiradoras las ciencias naturales, sobretodo la física y la geografía. Algunos de los postulados más contemporáneos de la nanofísica, por ejemplo, son ya poesía pura. Pero, sobretodo es preciso fusionar varias series de sentido y esto es donde interviene mi gusto por la observación de los acontecimientos sociales y mi interés por considerar el todo conjunto armónico que se conforma entre lo exterior con los accidentes de la psique. Este modo de pensar no me es propio. Se llama pensamiento cósmico y es ancestral y común a todos los habitantes indígenas del planeta y a aquel que no ha perdido su conexión vital con la belleza. Una lectura atenta del paisaje puede dar luces sobre un sobre un problema de la psique. Lo que se dice es también lo que se lee en el paisaje, así como lo que acontece en el paisaje adquiere significado y reverbera en el interior del ser y en sus relaciones sociales. La tierra es un cuerpo en cocción. Somos estados animados de la materia, en ese sentido, siempre hemos estado vivos. La muerte es un cambio más, inmerso en una serie continua.
Las palabras son paridas por el ritmo de los sucesos. Apagarse, encenderse, sólo un poco, no demasiado. Alcanzar aquella temperatura exacta que tienen las cosas y hace ocupar su puesto a los átomos en los estratos precisos. La temperatura es el ritmo, la regla de la materia, aquello que se aprende a calibrar.
¿ Cuál es ese poema - lugar que siempre define a la bella Angye Gaona?
Lo de bella, déjalo para la intimidad, porque se enfrentan vientos por estos tiempos que desfiguran la faz más certera. Te contaré, te hablaré de descensos, de cañones. Me siento a gusto regresando a mi propia geografía; a donde mis pasos reverberan con un sonido familiar, a donde me siento propia. Nuestra amada cordillera oriental, oía decir a mi querido maestro con quien hice sendos viajes. Haber obtenido un trono de tonos rojizos en la cumbre de los nacimientos y luego otro de blanco amanecer en el pie de la montaña, la pradera de los toros de lidia. Descender junto a una manada de pequeñas luces por el cañón mientras otra manada de ojos desde el cielo vigilaba que no se perdiera ninguna. Mi tierra, tierra de cañones, cuya enigmática canícula no permitirá que se alleguen a ella los tentáculos del turismo vano.
¿ Cuáles son los entramados éticos que debe erigir el periodismo cultural?
Cuando me entregue a esta disciplina, apostaré a un periodismo sentiente, que haga popular el arte y la poesía y, a la vez, que revele lo poético y artístico que hay en la vida de la gente. Así, un medio de cultura o de periodismo cultural trascendería la frontera del público de elite, gastado y sobreconsiderado, y alcanzaría la confluencia del ser cultural en su inabarcable complejidad. Por último, importante, que se mantenga una solidaridad internacionalista equilibrada y armónica, que no corra el riesgo de ser extranjerista ni que ceda al chovinismo, sino que presente las tendencias universales del espíritu con sencillez y sin encasillamientos.
¿ Cuáles son esos poemas a los que siempre regresaría en su agenda lectora, Angye Gaona?
Es un aliciente recordar el episodio de los Cantos cuando el severo Maldoror reta al tiburón desde el acantilado y se lanza a su encuentro. Compañía y aliento la de Artaud en su encuentro cercano con el más allá relatado en Los Tarahumara y en el Pesanervios. Para ejercitar el espíritu, llevo conmigo a Alfred Jarry o invoco a Oliverio Girondo, que no me dejan olvidar que todo no está tan tieso como parece, sino que más bien se desternillan de risa los dioses, frente a cada tragedia. Oracular infalible, en cuestiones de amor, aunque no parezca apropiado, Paul Celan. Cuando se trata de soportar la oscuridad apagando más la luz, está Olga Orozco.

2 comentarios:

césar cando mendoza said...

LIBERTAD
Para Angye Gaona


Lo grito desde Quito: libertad!
No la libertad de llorar piedras.
No la del silencio amordazado.
No la de palabra astuta
No la de venales jueces.
No la libertad mercantilista.

Libertad sí: aquella engrandecida
con la fuerza de Quiroga
retumbando aún en la mazmorra
del cuartel de Lima.

Pido libertad:
la libertad del trigo que añora la esperanza
de ser pan en la boca de un niño.
Pido la única libertad sin estatua ni corona;
la verdadera sin discursos ni plazos traicioneros.

Lo grito desde Quito: libertad!
para mis compañeros.


César Cando Mendoza
Quito, febrero,2011

Anonymous said...

LIBERTAD
Para Angye Gaona


Lo grito desde Quito: libertad!
No la libertad de llorar piedras.
No la del silencio amordazado.
No la de palabra astuta
No la de venales jueces.
No la libertad mercantilista.

Libertad sí: aquella engrandecida
con la fuerza de Quiroga
retumbando aún en la mazmorra
del cuartel de Lima.

Pido libertad:
la libertad del trigo que añora la esperanza
de ser pan en la boca de un niño.
Pido la única libertad sin estatua ni corona;
la verdadera sin discursos ni plazos traicioneros.

Lo grito desde Quito: libertad!
para mis compañeros.


César Cando Mendoza
Quito, enero ,2011